Del Centro - Luis Vadillo


 El Centro Histórico nos recuerda a sus residentes ciertos personajes de otrora tales como el sereno, gendarme, teporocho, cargador y merolico además del origen de sus identificaciones sin pasar desapercibido sus derivaciones a quienes haré referencia y comentarios al respecto por su trayectoria así como su influencia tanto en el lenguaje como en uso, costumbres y sitios, esto:

Abonero: Comerciante extranjero “adinerado” que ofrece a domicilio productos y crédito a la palabra mediante pagos cíclicos con dineros y estados de cuenta en las libretas respectivas al momento del abono a cuenta y saldo, entre vendedor y comprador.

Bastón: Elemento vertical que permitía el aparente soporte para el individuo con toque de distinción además de poder ocultar su verduguillo, puñal o sable metálico, en su interior para un posible asalto sin ignorar el puño metálico para igual medio de defensa.

Cargador: “Golpe, Va el golpe” Con el clásico grito de aviso al público peatonal por tener el paso preferencial, con la carga a cuestas, so pena de golpear a quién le impida el paso. (Sin pasar desapercibidos aquellos que transitoriamente por las inundaciones mediante persona a cuestas o cajones y huacales con uso diverso permitían el paso de catrines y perfumadas personas no mojarse en su necesario paso por las calles, incluso en el interior de las vecindades, porque no desalojaron las aguas de lluvia vía el drenaje.)

Carpa: Sitio cubierto de oportunidades para varios personajes naturales o artificiales porque lo mismo había actores que cómicos, cantantes y músicos así como bailarines o rumberas además de títeres y marionetas que al tiempo pasarían al teatro, cine, radio y televisión porque conforme testimonios están las grabaciones, incluso en películas y videos diversos.

Catrines: Personaje masculino emperifollado o simplemente bien trajeado a la vista porque se utilizaban, aditamentos diversos y económicos tales como las pecheras, cuellos y puños a la vista de manera impecable sin la camisa respectiva, con sombrero, guantes y bastón, éste de diversas cualidades ya que incluso resultaba ser para protección personal o familiar.

Chichicuilotitos: Era aquél grito para anunciar la oferta del grupo de pípilas caminando tanto por la vía pública frente a las fincas como en el interior de las vecindades, guiadas por el campesino que llevaba en la diestra cual motivación: abanica tronando el mecate atado al palo como látigo.

  Gendarme: Elemento masculino armado, designado por el gobierno de la ciudad encargado de la vigilancia y capaces de proporcionar y mantener la estabilidad así como la seguridad social

Malviviente: Identificado por el gendarme y éste llama a sus pares del rumbo con el pito o silbato para detener al delincuente o sospechoso, incluso llega a determinar por la zona hacia el norte del centro de la capital ante su advertencia: “te portas bien o te pito”- Determinando ese sitio al tiempo el actualmente conocido centro comercial por excelencia así como sus viviendas y más de “TEPITO” -Resultando una zona comercial por excelencia dejando en el olvido a “Los Chicos malos de Peralvillo”: recordando únicamente mediante testimonios aquellas ancestrales peleas con los tígueres de Santa Julia del Poblado de Tacuba  y aquél su líder que lo sorprendieron entre la vegetación, sin poderse defender por tener el pantalón abajo conservando el equilibrio cuando estaba zurrando-

Merolico: Vendedor a manera de espectáculo que anuncia en la calle mediante dos palabras diversas reiterando igual significado. Merlik de origen francés le llamó su atención los sinónimos con mismo significado en el lenguaje de uso común, mismo que llegó a utilizar con algo como lo siguiente: “Acérquese y aproxímese, para que compre o merke y lleva o provea a su hogar o chante, para   parientes y familiares este medicamento o medicina por dos pesos o dos billetes de a peso, de manera barata y económica…” Sin faltar las copias o repeticiones para anunciar y dar publicidad diversa o variada a fuerte voz o grito el objeto o mercancía, actualizado ese comercio a modo.

Pulque: Producto del maguey fermentado para nutrición humana, porque decían faltarle un grado para alimentar como la carne. Mas las pulquerías con atención a género o sexo indistinto.

Sereno: Vigilante nocturno a cargo de controlar la iluminación artificial en la vía pública, encendiendo y apagando las farolas, recordado por la canción…”Sí el sereno de la esquina me hiciera hacer favor… de apagar su linternita mientras pasa mí amor… ”

Teporocho: Denominado a personas que se tomaban algún té con alcohol denominado piquete, duplicando el precio del original por cuatro centavos, pagando ocho por la bebida del té mitigando el frío tempranero y la cruda; helo ahí el denominado “teporocho”.

Vecindad: Departamentos diversos derivados principalmente de las rentas congeladas, esto es sin incremento de la renta por decreto presidencial.

La Gran Tenochtitlán, conforme antecedentes para ocupar el lugar, llámese Valle o Cuenca del Valle de México, dada la debida adecuación para las necesidades humanas clasificada tal o cual “modificación”. Ante supuesta mejora para habitabilidad, sin ignorar la importancia del comercio y su influencia, conservando hasta la fecha la trascendencia de su traza a partir del Templo Mayor. para la autodenominada gente otrora “población de razón” según aquellas personas llegadas de altamar, misma que hizo y  deshizo lo que pudo o se dejaron y siguen permitiendo los pobladores, ya sea de origen o mestizaje y descendientes entre propios y extraños, generando la raza existente así como la población actual de acuerdo a las actividades, clasificada como residente o visitante, éste que bien resulta ser ya sea de paso o con fines diversos dado el sitio. Sin olvidar que las cantinas daban la ubicación del edificio administrativo como lo era para el Palacio Nacional porque la referencia era “junto a La Cantina: El nivel” así como para los juzgados: “La Oficina”...

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